Una misión nacida en Ponferrada.

Todo empezó en un bar, una tarde cualquiera. Miré a mi alrededor y me di cuenta de algo que me partió el alma: nadie estaba realmente allí.

Cuatro amigos sentados en la mesa de al lado, compartiendo un plato de comida, pero cada uno hundido en la pantalla de su teléfono. Parejas cenando en silencio absoluto mientras deslizaban sus dedos mecánicamente por TikTok. Estábamos en compañía de las personas que más nos importan, pero habíamos decidido estar completamente solos en un universo digital.

"La tecnología nos ha conectado con millones de personas a miles de kilómetros de distancia, al altísimo coste de desconectarnos del amigo que tenemos sentado justo enfrente."

Soy un desarrollador independiente o "indie" de Ponferrada, y no me considero un tipo tradicional ni un enemigo de la tecnología. Amo programar y vivo pegado a un teclado. Pero sentí que habíamos cruzado una línea invisible muy peligrosa como sociedad.

Así nació Gudrilabs y su primer manifiesto digital: DropIt. No quería crear una de esas típicas aplicaciones de productividad "zen" que te obligan a meditar. Sabía que para vencer al algoritmo y recuperar nuestra atención, teníamos que combatirlo con sus propias armas: la tensión, el juego y un poco de caos competitivo entre amigos.

DropIt no es solo un código que detecta cuándo levantas el móvil. Es mi humilde grito de guerra desde el norte de España contra una pandemia silenciosa. Es una herramienta diseñada con el único propósito de hacerte reír, de forzarte a mirar a tus amigos a los ojos y de hacerte sentir incómodo aguantando una conversación trivial sin refugiarte en una pantalla.

Espero que con esta aplicación recuperes un par de sonrisas reales. Si lo conseguimos, la misión estará cumplida.

Adrián

Desarrollador y Fundador de Gudrilabs.